En la provincia de Burgos se ha destapado recientemente un grave caso de maltrato animal que ha conmocionado a vecinos y profesionales del sector veterinario. Gracias a la denuncia anónima de un ciudadano, la Guardia Civil descubrió a cinco perros encerrados en la caja de un camión, aparcado en un terreno público de la Merindad de Valdeporres.
El estado en el que se encontraban los animales era alarmante: rodeados de excrementos y orina, sin agua a su disposición y con restos de comida en mal estado. Entre ellos se encontraba un cachorro de apenas siete meses que presentaba extrema delgadez, posibles signos de caquexia y lesiones en la piel que dejaban a la vista su estructura ósea.
Inspecciones y deficiencias detectadas
Durante la primera inspección, los agentes constataron que cuatro de los cinco perros tenían microchip, aunque la vacuna de la rabia estaba caducada. El cachorro, en cambio, no estaba identificado y tampoco había recibido la atención veterinaria necesaria para sus heridas.
En una segunda visita, los perros fueron trasladados a otra ubicación y disponían de alimento, aunque seguían sin acceso a agua potable. Finalmente, en una tercera inspección días más tarde, se comprobó que ya contaban con comida y agua suficientes, además de la actualización de vacunas y desparasitaciones. Sin embargo, el cachorro continuaba sin recibir tratamiento para sus lesiones.
Denuncias y procedimiento judicial
Las diligencias del caso han sido remitidas al Juzgado de Instrucción de Villarcayo y se han levantado actas-denuncia para la Junta de Castilla y León. Este procedimiento pone de manifiesto la importancia de la colaboración ciudadana para detectar situaciones de maltrato animal en Burgos, ya que muchas veces son las alertas de los vecinos las que permiten actuar de forma inmediata.
La obligación de cuidar y proteger
La Guardia Civil recordó que la legislación vigente obliga a garantizar a los animales de compañía condiciones higiénico-sanitarias adecuadas, alimentación y agua suficiente, así como refugio y atención veterinaria. Además, desde los tres meses de edad, los perros deben estar identificados con microchip, vacunados e inscritos en el registro oficial.
Llamamiento desde Clínica Veterinaria Prada
En nuestra clínica queremos insistir en la importancia de la tenencia responsable. Un animal no es un objeto, sino un ser vivo que depende de nosotros para su bienestar. Casos como este reflejan la necesidad de concienciar sobre la adopción responsable, el cumplimiento de las obligaciones legales y el respeto hacia los animales.
El maltrato animal en Burgos y en cualquier lugar no solo supone un delito, sino también un grave problema de salud y bienestar. Como veterinarios, estamos comprometidos en ofrecer apoyo, atención sanitaria y educación a los propietarios para prevenir situaciones como esta. Contacta con nosotros ante cualquier duda sobre el tema.